¡NO SEAMOS BURROS!

Guía deontológica básica sobre el uso de material literario ajeno en las redes sociales.

Quiero empezar mi blog en castellano con algo que cada vez me preocupa más y es el uso incorrecto de escritos y citaciones ajenas.

El hecho de que tengamos acceso a ello en Internet, y que podamos compartirlos en nuestros aforos, no significas que podamos atribuirnos el mérito.

Cuando se trata de citaciones filosóficas, literarias muy famosas, resulta más bien una cuestión de elegancia citar la fuente.

¿Pero qué pasa cuando copiamos (a veces pedestremente), artículos, resúmenes, sinopsis de otros periodistas, amateurs, aficionados en general, sátiros, humoristas y los publicamos como si fueran nuestros?

Pues nos hacemos un pésimo favor.

Desde el punto de vista legal es plagio, y por consiguiente un delito a la propiedad intelectual.

Pero bajo el perfil moral, esta manera de actuar dice mucho de la poca persona que somos y de la poca personalidad que tenemos.

Sin querer entrar en ámbitos legales, sí me gustaría hacer una reflexión sobre esta forma de vivir, porque al fin al cabo es una forma de conducta que si la aplicamos en la red, por descontado lo hacemos también en la vida real, en todos sus aspectos.

Considero que la elegancia no debería faltar nunca en la vida: necesaria en un hombre, absolutamente indispensable en una mujer.

Pero la elegancia del ser, poco tiene que ver con el conjunto que llevamos puesto, sino con el que no se ve: nuestra educación, saber estar, clase, formas, amabilidad y sentido de la justicia.

Sin el buen desarrollo y el buen hacer de estas cualidades difícilmente tendremos un buen vivir.

Crear aforos, grupos intelectuales, blogs de tendencias, de marketing, de libros, de cine, para luego olvidarnos de la originalidad o de dar nuestra opinión con nuestra propias palabras, y, por lo contrario copiamos pedestremente el fruto del trabajo de otros, ¡poco sentido tiene!  Estamos eliminando el fin para el cual fueron creados estos mismos blogs o grupos.

Si bien, quedamos como poco originales, es decir copiamos, pero citamos la fuente, al menos nos quedamos en los límites del buen gusto. Mejor sería que la citación fuera acompañada por nuestra opinión, y aún mejor sería, si cabe, que no necesitáramos de citaciones ajenas o copiar de otros.

Recientemente he leído, de pura casualidad, a un grupo dedicado a la lectura y los libros, donde el creador del grupo presenta los libros y aconseja la lectura de ellos con sinopsis copiadas hasta la última coma de editoriales, y otros blogs. Patético.

También he presenciado otro caso, esta vez trátase de un blog de sátiros, de excelente nivel, que vienen copiados continuamente por otro personaje que se hace con las mejores frases y la publica en su blog personal como si fueran suyas, atribuyéndose la propiedad.

Creedme es mucho más frecuente de lo que podáis imaginar.

Mi consejo: seamos genuinos, quizá el resultado no sea perfecto, pero seguramente será más auténtico.

 

2 comentarios en “¡NO SEAMOS BURROS!

  1. Ylka Tapia

    ¡Excelente comienzo, Silvia! Estoy totalmente de acuerdo contigo; sé perfectamente lo que se siente cuando te plagian y no te citan. Lo malo es que, últimamente, parece que copiar está de moda y hasta se aplaude. Pero nunca me cansaré de reivindicar el respeto a la propiedad intelectual.

    ¡Saludos!

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